Por qué el FTP no lo explica todo
El Functional Threshold Power (FTP) es una de las métricas más populares del ciclismo moderno, sino la que más. Nació con la intención de ofrecer una referencia práctica del rendimiento sostenido, una estimación de la potencia media que un ciclista puede mantener durante aproximadamente una hora. Sin embargo, su uso se ha extendido mucho más allá de su propósito original, convirtiéndose en el eje de la planificación, el control y hasta la identidad de muchos ciclistas.
Pero, ¿realmente el FTP refleja todo lo que define el rendimiento en ciclismo?
La respuesta corta es un rotundo NO, por mucho que esto sea algo que fastidie a algunos.
El concepto de FTP fue popularizado por Andrew Coggan y Hunter Allen en su libro Training and Racing with a Powermeter (2003) como una alternativa accesible a la medición del umbral funcional sin recurrir a pruebas invasivas (como el lactato sanguíneo) ni equipamiento de laboratorio (como análisis de gases).
El FTP pretendía representar el punto de equilibrio entre la producción estable de energía aeróbica y la acumulación progresiva de fatiga metabólica.
En esencia, el FTP trataba de explicar el umbral de lactato (LT2) o el umbral ventilatorio 2 (VT2), ambos puntos donde el metabolismo aeróbico comienza a ser insuficiente para sostener la demanda energética y se produce un incremento no lineal del lactato y la ventilación. Sin embargo, actualmente está demostrado que el FTP concuerda con el MLSS y está por debajo tanto del LT2 como del VT2.
2. FTP ≠ fisiologíaEl problema fundamental es que el FTP no mide ningún hito fisiológico directamente. Aunque se ha intentado establecer el FTP como marcador del segundo umbral, realmente el tiempo límite de dicho segundo umbral es mucho menor al del FTP.
Algunas limitaciones clave del FTP:
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No refleja la economía de pedaleo: el coste energético por vatio puede variar mucho entre individuos.
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Ignora la capacidad anaeróbica (W’): un ciclista con un FTP medio pero gran W’ puede rendir mejor en esfuerzos variables o explosivos.
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No considera la durabilidad: el FTP se mide en condiciones frescas, pero el rendimiento real depende de cómo se degrada la potencia con la fatiga (Black et al., 2023).
Por tanto, el FTP es solo una pieza del puzzle, no el retrato completo del rendimiento, que es mucho más complejo que una sola métrica.
3. Los componentes que el FTP no captura
a) Durabilidad
La durabilidad es la capacidad de mantener un rendimiento submáximo estable tras horas de esfuerzo.
Estudios recientes (Maunder et al., 2021) muestran que la potencia en umbral, la oxidación de grasas y la cinética del lactato se deterioran con el tiempo, incluso en intensidades moderadas.
Dos ciclistas con el mismo FTP pueden tener durabilidades muy diferentes: uno puede mantener el 90% de su FTP tras 4 horas, y otro apenas el 70%.
El FTP no mide la resistencia a la fatiga, solo el rendimiento inicial.
b) Distribución del gasto energéticoEl FTP ignora cómo se utiliza la energía.
Un mismo valor de FTP puede derivar de distintas combinaciones de:
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tasa de oxidación de grasas
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utilización de glucógeno
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eficiencia mecánica
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tolerancia al lactato.
De hecho, un ciclista con mejor flexibilidad metabólica (capacidad para alternar entre grasas y carbohidratos) puede sostener rendimientos más altos durante más tiempo a igual FTP.
c) Componentes neuromusculares y biomecánicosEl FTP no contempla:
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la coordinación muscular,
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la técnica de pedaleo,
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la reclutación de fibras rápidas/lentas,
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ni la fatiga central (fallos en la activación motora desde el sistema nervioso).
Todos estos factores afectan la potencia sostenible, pero no se reflejan en el número final del FTP.
d) Estrategia y distribución del esfuerzoEn el mundo real, el rendimiento ciclista no se da en condiciones de esfuerzo constante, sino en un contexto de variabilidad de intensidad, viento, terreno y táctica.
El modelo FTP asume una curva de potencia estable, cuando el rendimiento real se asemeja más a un modelo estocástico con picos, recuperaciones y fluctuaciones metabólicas constantes (Burnley & Jones, 2018).
Conclusiones
El FTP sigue siendo una herramienta útil y accesible, pero no puede ni debe interpretarse como el santo grial del rendimiento ciclista. Confundir una métrica de campo con una realidad fisiológica conduce a errores de interpretación y planificación.
El entrenamiento moderno debe ir más allá del FTP, incorporando variables como la durabilidad, la flexibilidad metabólica, la capacidad anaeróbica y la eficiencia neuromuscular para ofrecer una visión más completa del ciclista.
En definitiva, el FTP es el principio de la evaluación, no su fin.

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